Saltar al contenido

IA y medios: la batalla no ha hecho más que comenzar

Un ejemplar del “The New York Times”, en un Kiosko

Una de mis percepciones acerca de la integración de los modelos basados en inteligencia artificial y, en especial, la IA generativa en los procesos internos de los medios de comunicación es que estas herramientas van a ser siempre compañeros. El punto acerca de si van a sustituir o no a los redactores de mesa es un debate con ciertos intereses pero, a decir verdad, el trabajo del periodista era, es y seguirá siendo confirmar y configurar unos hechos noticiables.

La irrupción de chatbots como ChatGPT ha agitado el mercado de la comunicación hasta límites insospechados. Estos servicios, en realidad, se nutren (y así lo dejan claro) de enormes bases de datos, muchas de las cuales se desconoce su procedencia. ¿Son fidedignas? ¿Podemos confiar en ellas? La verdad es que pueden obtener la información, y de hecho lo hacen, de fuentes como los medios de comunicación digitales. Así “entrenan” sus grandes herramientas que, luego, utilizamos. Es decir, estos grandes modelos de lenguaje se alimentan de grandes bases de datos repartidas por los anchos de internet. 

Pensar en clave periodística 

Sé que en el futuro todos utilizaremos servicios de este tipo en nuestras tareas diarias porque nos ayudan a ser más productivos, a reducir la carga de trabajo en procesos engorrosos como la transcripción de un texto o la estructuración de un texto. Pero eso no quita que el trabajo del profesional de la comunicación sea sustituible. Con sinceridad, siempre he pensado que si el periodista teme por su trabajo en los tiempos de la IA es porque no entiende de verdad su trabajo. Su trabajo no consiste en replicar un teletipo o rehacer un vídeo de TikTok que se ha hecho viral; su trabajo es mucho más importante: es darle forma a la realidad, confirmar hechos. No es escribir más o menos bonito. Y esto es algo que todavía (y dudo que se pueda hacer en el futuro) la máquina no es capaz de hacer. 

Ante esta vorágine, los editores ya han empezado a mover ficha ante un problema real: el robo y vampirización de información elaborada de los medios. Esta fase me recuerda a la acometida de los buscadores como Google. Por un lado, nos ha servido para lograr audiencias masivas, pero, por otro, nos ha llevado a una excesiva dependencia de terceros. Y esto, como es obvio, altera la cadena de valor. Uno de los medios que más fuerza ha hecho en los últimos meses ha sido “The New York Times”. La cabecera ha denunciando a Open AI, la empresa detrás de ChatGPT, de usar sus noticias sin derechos de autor. Varios medios ya han intentado poner coto a ese “scrappeo” de noticias. 

Movimientos desde España 

En España, esa demanda ha sido apoyada recientemente por la AMI, la Asociación de Medios de Información. Alegan que los promotores de sistemas de inteligencia artificial deben “respetar los derechos de los medios de información de forma previa a la utilización de cualquier contenido editorial” cuya titularidad pertenece a los medios de información para “entrenar” y “responder a las preguntas formuladas por los usuarios”. La institución defiende que es inadmisible que los modelos de IA se “apropien de la utilización de contenidos que nunca crearon”.

Sospecho que con el tiempo surgirán acuerdos de colaboración para implementar servicios generativos en el ámbito de los medios de comunicación. Así, otros grupos editoriales internacionales como Axel Springer, editor de “Business Insider o Politico, ya han firmado una alianza con Open AI para “beneficiar el uso de la IA en el periodismo”. 

Y esto es un asunto espinoso porque nos adentramos por una senda de la que todavía no sabemos el final. A diferencia de otras innovaciones como el Metaverso, de cuya trascendencia fui crítico, la evolución de la IA se intuye imparable a día de hoy. Habrá que verlo como una oportunidad de negocio, pero siempre manteniendo la creatividad humana. Eso no hay que perderlo. Es más, como he explicado en distintos foros en ocasiones, ahora, más que nunca, la labor de un profesional se va a revalorizar. Lo que vamos a hacer es reducir la carga de trabajo en algunas tareas que, por diversos motivos (muchos de ellos económicos) han recaído sobre las personas en los últimos años. 


Ahora CHATGPT es mejor siendo gratuito: trucos para aprovecharlo

Te enseñamos a aplicar las capacidades de GPT 4o, el nuevo modelos de lenguaje de OpenAI que es grat…

Voces sensuales, la sumisión se quiere apoderar de la IA

A pesar de los esfuerzos, el desarrollo de los sistemas basados en inteligencia artificial continúan…

Scarlett Johansson, OpenAI y el problema de la IA

OpenAI retira una voz empleada para su nuevo modelo ChatGPT-4o por su parecido con la de la actriz S…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *